sábado, 18 de abril de 2009

SMOKING_ROOM


SMOKING ROOM
..Por El derecho a fumar

“…tu marginación es esto…fascismo, fascismo”
Una nueva normativa de una sucursal española de una corporación gringa prohíbe fumar cigarrillos dentro de sus instalaciones; de inmediato, varios funcionarios, cuya vida es consumida por la empresa, inician una “conspiración” para revertir la medida, pero las tácticas sutiles de represión corporativa no tardan en ser dirigidas contra ellos, y la lucha por el derecho a fumar se ve de pronto diluida por la inconsecuencia de los fumadores. Sus vidas insatisfactorias se cruzan en el camino de la defensa de sus intereses. Sólo uno de los peticionarios permanece en pie; tendrá que continuar sus disertantes fumatas en la azotea, marginado, estigmatizado y sobre todo: derrotado.
La reivindicación implícita en la película no es sencillamente la validación de un espacio para fumar sin tener que congelarse en la azotea del edificio. Es una lucha para nada risible que denuncia y exige. Denuncia la desestructuración y atomización sindical y social bajo las formas neoliberales; el modelo no es sólo económico; también comporta el componente ideológico y el sustrato cultural necesarios para soportarlos. Los cambios en los espacios físicos de las corporaciones denotan también, un medio represivo tan eficaz (para los de arriba) como las normas restrictivas y de exclusión. Y los profesionales exigen:

“Estamos pidiendo una sala de dos metros cuadrados…estás pidiendo que respeten nuestra cultura”

El neoliberalismo es en esencia, una revolución cultural conservadora tras formas y rituales futuristas. La prohibición de fumar, encubre tras una profiláctica medida para cuidar la salud, la prohibición misma del derecho a reunión, la libertad de circulación, de expresión, y hasta de pensamiento; y etcétera. Necesitan autómatas, y por eso los espacios han de propiciar el máximo de individualismo posible; fragmentado, un colectivo es una suma de sujetos indefensos, maleables y al 200% explotables.
Nuestros personajes no son obreros rasos, son burócratas en mandos medios, profesionales, pensantes, con el perfil necesario para ejercer sus carreras con libertad y holgura; la empresa los despoja de esa autonomía y les ofrece las comodidades del tecnócrata, buenos salarios y cierto status social quizás, sin embargo ellos venden sus conocimientos como fuerza de trabajo y por ello se transmutan en obreros. Son obreros profesionales. En el plano real, las grandes corporaciones ya no ofrecen empleos; “reclutan” profesionales - valga el término militar-. Ya no convocan a jornadas de inserción laboral sino a campañas de reclutamiento, literalmente; así las llaman; luego el profesional-obrero acepta el sometimiento acrítico de su voluntad a un reglamento estricto, militar… esto es, fascismo corporativo.
Demasiada realidad, volvamos a la película. En ella no se lucha por mejoras salariales, ni por el respeto a una convención colectiva del trabajo, ni por las prestaciones sociales ni por la estabilidad laboral. En la empresa “conspiran” por algo tan aparentemente exiguo, pero culturalmente relevante como un cuarto para fumar. Los funcionarios quieren seguir siendo buenos compañeros, de pronto buenos amigos, quieren narrarse recíprocamente sus cuitas, sus líos familiares, sus desalientos, o criticar el nivel de exigencia laboral que los hace candidatos a ser jugueticos de psiquiatras. Quieren mitigar su nerviosidad, quieren sustraerse a la esclavitud corporativa, quieren en suma, un lugar para ellos, donde no sean vigilados, por el tiempo que mide un cigarro desde que se enciende hasta que deja volver los nervios, y eso los convierte en conspiradores ante los ojos de los directivos.

“Ellos saben hasta el color de los calzoncillos que estamos usando en estos momentos”
“Estamos viviendo en un mundo de locos, lo normal no es lo normal”
“Nadie conoce a nadie… es una cuestión que notas, que hueles…”

El ineludible miedo también se cuece a fuego lento, y sin macanas ni verdes persiguiendo; se instala cómodamente en el laberinto emocional de los personajes. El miedo lleva a todos los marginados dentro de los propios muros de la empresa a destrozarse entre sí. El miedo hace parte de esa dinámica cultural corporativa y se cubre de una falsa confianza de los altos ejecutivos hacia sus subalternos. Y hay mucho miedo, hasta para exigir algo tan sencillo; hoy día produce tanta nerviosidad pedir un cuarto para fumar como si antaño se planease la toma de la empresa, hacerse con su control.
“¿tú has estado asustado alguna vez de ti mismo?”
Pese a todo, al debilitamiento de la resistencia política, al derrumbe de las oposiciones culturales, un aliento que parece ser consustancial al ser humano, logra filtrarse por los intersticios de la opresión y la exclusión corporativa ¿será un tenue halo de sustancia histórica de la humanidad? ¿Un invencible valor universal natural? ¿Instantes pletóricos de vaga pero significativa dignidad? Lo que sea no es suficiente; el miedo y los narcisismos inducidos son más persuasivos.


“Primero soy persona, no soy doctor”
“Soy más viejo yo que las normativas”*


Por lo que se puede leer, cabe imaginar una película con tonalidades grisáceas y con atmósferas terroríficas, pero no es así; porque el miedo corporativo está forrado, así la obra también forra el miedo, no lo deifica tampoco, lo muestra tal como se produce en la realidad.
Es un filme con narración cotidiana y situaciones espontáneas que permiten actuaciones excelentes, encarnando a personajes creíbles. A ello se añade unos primerísimos planos de los rostros de los personajes que captan hasta los poros por donde se filtra la angustia; las facciones surcadas por los temores, el hastío en un apenas perceptible gesto, el nuevo modelo cultural, las nuevas leyes de mercado que no han respetado los alegatos de dignidad desprendidos de los hoyuelos de las narices que respiran con agitación. La cámaras se mueven al ritmo de los personajes, de forma vacilante y sin precisiones estilísticas - a lo Dogma-.Música sólo al final. Efectos de sonido: casi ninguno. Guión: deleitoso. Acción: Dialógica mas no plana, ni lineal.
*Hasta aquí, lo entre comillas son fragmentos de diálogos de las película

Trailer


PD: En Colombia una normativa del Ministerio de protección social prohíbe fumar en sitios públicos, en todo el territorio nacional. La medida ha contado con el beneplácito tácito de la población bajo la mampara de la salud pública. Si les interesara mucho el derecho a la salud, ésta no estaría en manos de empresas comerciales, ni permitirían los paseos de la muerte: una práctica siniestra que consiste en la negativa de hospitalización a un paciente grave de manera sucesiva en varias clínica y hospitales; el paciente, desde luego, muere. Tampoco se morirían los niños por desnutrición, habría empleo y viviendas dignas para todos, y un buen etcétera. No habría tanta polución, ni contaminación auditiva y visual. En cambio hay un apartheid contra el fumador, una estigmatización que no demoran en camuflar como trastorno psicológico grave y particular en el Manual de Enfermedades Psiquiátricas de la Agencia Psiquiátrica Norteamericana (DSM); Por ahora, para los tecnócratas antisépticos y los funcionarillos con un pelo de autoridad, fumar puede resultar todo un “oso” (acto ridículo en que se puede incurrir, según la gente “de bien”). Prefería a los burócratas viciosos, bebedores indeclinables de cerveza, de modales adustos, porque ellos al menos no fingían que estaban sirviendo a la sociedad.
PD 2: ( texto literario)
Darcy se rió todo el tiempo, pero me confesó que lo jodía la idea de no volver a fumar.
-Es grave, no? Yo, que fumaba cinco paquetes.
-Sabés lo que descubrí? -me dijo-. Que en realidad uno hace todas las cosas por el placer de fumar. ¿Para qué se mete uno en el mar? ¿Para qué charla uno con los amigos? ¿Para qué lee uno? ¿Para qué escribe? ¿Para qué hace uno el amor?
-El goce está en el cigarrillo -decía-. La ceremonia es esa.
Y se reía.

Tomado de:
Eduardo Galeano, Días y noches de amor y de guerra


jueves, 2 de abril de 2009

AL OTRO LADO DEL TÚNEL

...Faltó seducción

Dos Escritores, uno viejo y uno joven, llegan a un hotel-monasterio para escribir un guión de cine, con la serenidad y tranquilidad que necesitan. Escribirán a dos manos, bajo  la presión de tener que entregar el guión en pocas semanas a la productora.  Todo marcha bien, hasta  que en una de las caminatas creativas que daban los escritores por los bosques  que rodean el recinto religioso aparece una mujer que termina por robarles la calma. Los tres personajes terminaran sumiendo sus personalidades en la ficción del guión encargado.
Resulta particularmente difícil emitir un juicio alrededor de este filme, pues, muy a pesar que a leguas se huele  un guión bien construido, el desarrollo cinematográfico es muy voluble. La primera hora presenta la  estrecha relación entre los dos guionistas y las variaciones que produce la estancia en el monasterio, pero  las situaciones son tan calmas, que no parecieran introducir el conflicto pasional que centrará la historia; quizás en parte por el humor soso de los monjes que comienzan a  especular sobre la temática de la película que se ha comenzado a inventar dentro del claustro. Demasiada ternura para un lugar tan fantasmagórico, donde se supone que las almas del viejo y el joven habrían de empezar  a descentrarse; quizás  querían restarle sordidez a un escenario tan lúgubre, pero quien escribe  hubiera pedido lo contrario.
El filme cambia de locación en la segunda  parte  para escenificar el mundo de la chica inquietante que  ya ha logrado  la atención virulenta de sus futuros huéspedes; es la mejor parte, se mezcla una atmósfera cautivante por la suma de leyendas fantasmales con la sensualidad de un triángulo amoroso, que  desorienta aún más a los escritores (personajes). Los acercamientos mutan drásticamente en juegos eróticos  que de a poco van entrelazándose con la ficción estructurada por los dos protagonistas  como guión de una película  que de tanto desvanecerse se convierte en realidad.
El argumento cinematográfico ideado por los protagonistas de esta película se escenifica en Escocia, y trata sobre dos pianistas, -maestro y aprendiz- y una joven enigmática que a ambos enamora. Por una extraña razón, la mujer  suplica al músico viejo que le de muerte y éste  podría acceder a tan dramática exigencia…  ésto también podría ocurrir en la realidad de los personajes de nuestra película, sin embargo, no de manera tan bizarra. Los personajes-empero - no llegan a transmitir el aura de misterio necesaria para que la historia atrape; en ellos el tono es un tanto desapasionado, casi aséptico, no se  hace notorios los tambaleos de sus personalidades, en suma, no tienen fuerza dramática suficiente…no hay libido.
Impecable en cambio es la dirección de arte, que logra unas cuantas escenas matizadas de claroscuros, que informan al espectador  sobre situaciones lujuriosas y al tiempo poéticas; la fotografía  neutraliza las debilidades de las actuaciones- que no son siempre débiles-,  aunque por momentos no pareciera ofrecer más que un decoroso estilo de tele film. También se cuenta con buenos diálogos y una línea argumental  vívida, pero hay algo que no seduce. Tal vez se quiso cuidar la entereza moral de los  dos personajes protagónicos,  su amistad limpia e indestructible- en varias escenas  sus manos estrechadas en señal de amistad imperecedera aparecen en primerísimos planos- ; tal vez se quiso proponer  los comportamientos de dos hombres maduros y  templados, tal vez se pensó mucho, y se concretó poco. Pero tal vez debieron entrever que las pugnas entre dos amigos por la pasión de una mujer, en pantalla debe ser más agresiva y menos  límpida… más VITAL!  En todo caso se debió jugar más con el aspecto psíquico del triángulo, aprovechando la diferencia  de edades entre el maestro y su colaborador; tal situación permitía extrapolar  la relación padre-hijo, en relación a su objeto de deseo, echando mano del tabú del padre muerto y la consecuente culpa, vale decir, el contradictorio amor-odio al padre, producido, esta vez  por  las tentaciones de una mujer lasciva…bueno, al respecto  algo se sustrae, pero con fórceps, porque  teniendo un argumento para  perturbar, como que les dio miedo o vergüenza hacerlo. Es una historia seductora que no logra seducir., y eso, en una película sobre el  Amor y la Muerte, es francamente lamentable…
Fiche técnica:
Director: Jaime de Armiñán
País: España
Año: 1994
interpretaciones:
Fernando Rey
Gonzalo Vega
Maribel Verdú

jueves, 26 de marzo de 2009

TEMPORADA DE PATOS

...a mí también ME VALE PITO

¿Qué se puede esperar de esta película? La acción transcurre en un pequeño apartamento de clase media baja, los personajes son tres adolescentes y un repartidor de pizza; el tiempo es un domingo aburridor y el presupuesto es bajísimo.
No se podría esperar mucho de esta película. Y para completar la desesperanza, buena parte de la inspiración temática se extrae de una pintura de escaso valor artístico: una ordinaria lámina de esas que penden de las paredes de miles de viviendas latinas. No resta mucho qué describir: el cuadro contiene uno de los tantos y repetitivos paisajes naturales que de original nada tienen: una lagunita, algunas plantas silvestres y unas cuantas aves surcando el cielo.
Nada que esperar, es aparentemente una película sobre nada, como si cualquier persona tomara sus cámara de video y grabara su aburrimiento y al repartidor de pizza cuando llega a entregar un pedido. Pero los mejores regalos son los que no se esperan y las sorpresas siempre avivan el ánimo, y TEMPORADA DE PATOS, es precisamente eso: una caja sorpresa, que apenas se empieza a desatar, sacude la mente, haciéndola volar hacia paraísos de armonía, paz y libertad, como los pintados en esos cuadros que penden de las paredes de miles de viviendas latinas...
La original propuesta se narra a través de dos adolescentes que rehúsan pagar a un humilde repartidor de pizza el precio del encargo, y de una chica que quiere inquietarlos. Es un domingo monótono, y el fluído eléctrico se va. La pugna entre el repartidor y los muchachos marca el inicio de una provechosa tertulia , que será aderezada por unos suculentos brownies hechos por la chica inquietante. Los brownies contienen un ingrediente "mágico" que a todos desinhibe; los muchachos comienzan a descubrir su sexualidad, y el repartidor, sus sueños reprimidos tras la mampara del sub- empleo.

El repartidor adulto, libre ya de miedos y libre de ropas, ingresa al cuadro con laguna y patos, y desde allí, con serena rebeldía manda "a la mierda" a su jefe. El mundo "vale pito" desde entonces. Para todos es la primera vez: primer beso, primer encuenro con la libertad, primer alucinógeno....Si pudiera poner un subtítulo diría: "una traba muy peculiar" pero el slogan es irrefutable: ¡VALE PITO!
En un reducido apartamento , de una popular unidad residencial, un día cuatros seres comunes y corrientes descubrieron un nuevo mundo. Uno de ellos hasta viajó a él dando unos cuantos pasos, no más. El tedio de un día vacío se convirtió en teatro de operaciones para transgredir algunas prohibiciones sociales: El día dejó de ser normal para dar paso a la Temporada de Patos.
¿Qué nos dio la película? una exquisita cinematografía en blanco y negro que supo retratar lo invisible, lo onírico, mostrando el tedio de manera hilarante en un mundo "adolescente" y que demostró una vez más que el mayor capital para hacer cine, es el ingenio.
Escena

Temporada de patos
Director:
País: México
Año: 2004
Intérpretes:
Enrique Arreola: Ulises
Diego Cataño: Moko
Daniel Miranda: Flama
Danny Perea: Rita

lunes, 23 de marzo de 2009

LA JAURÍA HUMANA


Título Original: THE CHASE
Director:  Arthur Penn



Un comisario (Marlon Brando) y un reo (Robert Redford), dos antagónicos dentro del  sistema carcelario y de orden público, son víctimas de la furia incontenible de los habitantes de su localidad; no es un una furia popular, empero; no se trata de un pueblo alzándose  contra las injusticias sociales; se trata de un pueblo alucinado que pide con consignas de odio la supresión de lo que queda de justicia. Es un pueblo alienado, es un pueblo perverso,  es  el imperio de la ruindad. Es un distrito petrolero…


 Las relaciones de producción son tan comunes, tan cotidianas, que  algunas escenas pueden llegar  al hastío: El propietario de la petrolera maneja todos los hilos del poder, como habría de suponerse, toda la administración pública es corrupta, como habría de suponerse, los bancos se inflan de orgullo con la plata de los pobres, como habría de suponerse,  los usureros pululan  succionando la sangre anémica de los expoliados, como habría de suponerse, los negros son blanco del odio racista, como habría de suponerse, las esposas de los puestos burocráticos medios son arribistas y detestan a sus maridos, como habría de suponerse, todo el pueblo es alcohólico, como habría de suponerse, la juventud vive los acontecimientos de moda, viendo injusticias, sin inmutarse, como habría de suponerse, todos tienen un deseo insaciable de violencia sin fin, como habría de suponerse.


 
Es el capitalismo, es el Estado de Derecho, es la democracia demo liberal, donde cada cual  sabe ocupar su puesto, los de arriba, arriba, los de abajo, abajo, y los demás en el medio, unos tratando de alcanzar a los de arriba y otros pisoteando a los de abajo, y en línea transversal, el lumpen, degradándolo todo. mientras unos adulan a los poderosos, una mujer ( Jane Fonda) huye con sus dos amantes…huyen de la jauría...

 
 
 Es una historia de clases, contrarias, no cabe duda; en este filme el paradigma Marxiano es incontrovertible, pero son clases sin conciencia; clases que no han entrevisto la necesidad de  vivir con dignidad. Es una sociedad descompuesta, neurótica e histérica, vil…

 
 
 
 
 Ellos buscarán liberarse de sus almas putrefactas, querrán purificarse, purgar sus culpas infernales,  pero no  servirán a la sociedad, no obrarán conforme a un  ideal de justicia, igualdad y solidaridad. No; ellos desatarán el infierno  mismo contra los justos; el pueblo arderá, una lluvia de fuego caerá, pero en esta ocasión no será Dios quien la envíe, será una borrachera demencial la encargada de  catapultar  las bolas de candela. Es una escena inolvidable.

 
 
 
 
 
 Es una descomunal proyección social- en su acepción psicológica- todos, capitalistas, trabajadores, funcionarios y marginados se unen espontáneamente  para acabar con cualquier atisbo de verdad, de honestidad. Ven sus perversiones en los cuerpos de dos hombres justos: un inocente presidiario en fuga y un comisario que se empeña en proteger su vida, y en hacer saber  que su conciencia no tiene precio. En términos más coloquiales, la proyección consiste en  “ver la paja en el ojo ajeno”. El odio dirigido hacia los justos  se torna en un ritual exorcista, que no en vano, deviene en orgiástico carnaval, en un rutilante triunfo de la muerte sobre  los valores humanos. Sus  almas podrán descansar en paz.

 
 
 El guión torna explícitos los desmanes del capitalismo, y el oprobio del “american way of life”. El sueño americano se transforma en pesadilla y todo cuanto de  ominoso existe en la ideología burguesa, se pone al descubierto. Resultan muy similares los personajes, las situaciones y el trasfondo a lo narrado por el escritor norteamericano WILLIAM FAULKNER, en su obra “SANTUARIO”; en ésta novela, los mártires son un abogado honesto y un presidiario inocente, y  tal como sucede en “The Chase” el pueblo quiere “quemar”  la inocencia, y desmoralizar al justo.

 
 
 Pero, con todo, la cinematografía  y el desarrollo del guión no son tan frenéticos como cabría suponer. Es una película de personajes, y tal vez por ello, el director se toma su tiempo para exponerlos de forma serena, jugando un poco con la rutina.


 

 
Sin duda, esta joya cinematográfica de los años 60 del siglo XX, ha sido infravalorada  por los críticos de la historia del cine, porque ni siquiera brilla en los prontuarios de hazañas de Marlon Brando, quizás porque pertenezca a ese período en el que -se dice- el rebelde se negaba a actuar bien.
País: EEUU
Año: 1966

domingo, 22 de marzo de 2009

LA HABITACIÓN DEL HIJO

El duelo, suceso inefable
Imaginemos un ritmo de vida estable, equilibrado; imaginemos un profesional en ascenso sostenido, acomodado y sin embargo desprovisto de ambiciones desmedidas, con un buen trabajo, una familia casi ejemplar, unos hijos queridos y querendones y una mujer amorosa, comprensiva, leal , alentadora, inteligente y buen sexo. Un buen hombre. Imaginemos que el profesional goza de buena reputación en su localidad y que tiene prestigio profesional. Imaginemos que es Psicólogo, y que además es un psicólogo serio, honesto, responsable y comprometido fuertemente con la cura de sus pacientes, o por lo menos con la atenuación progresiva de sus malestares emocionales. Imaginemos que esos pacientes han depositado su total confianza en el Doctor, que creen en él, no sin razón, y que se ven reflejados en el limpio espejo del mismo, que su imagen no se devuelve fragmentada, sino completa, inescindible, como la figura de un padre contra el cual no se pudiera proyectar nada; imaginemos que hay amorosa transferencia entre los pacientes y el psicólogo, que los primeros se sienten abrazados, respetados, y protegidos en cada sesión.

Ahora imaginemos lo imprevisible, que un hijo del Doctor muere en un misterioso accidente acuático, y que toda la seguridad de su mundo estable se empieza a derruir. Todo marchaba bien en su vida hasta ese momento, sin excesos. Ahora es probable que ocurra un tsunami emocional en la vida del Doctor, en su entorno emocional , profesional y laboral. Él, tan seguro y mesurado, tan solidario con sus pacientes adoloridos, ahora no sabe como paliar su propio dolor psíquico, no sabe cómo sobrellevar el duelo, no sabe cómo evitar la habitación de su hijo, vacía, lúgubre, irracional, mortal... la unidad familiar se fragmenta, todos están permanentemente irritables, pero sus pacientes siguen confiando en él. Dependen de él, afectivamente están fuertemente vinculados a él, quizás el doctor no ha sabido manejar la transferencia, la entrega del mundo afectivo, del mundo infantil a él. Muy consecuente con su ética, trata de sobreponerse a su dolor, para continuar con sus terapia, pero impotente, siente como su punto de ebullición se acerca, hasta que su ser- profesional es invadido por su ser-hombre, y sus emociones comprimidas no tardan en estallar. Es un buen hombre y un psicólogo serio y consecuente, de esos que tanto faltan, pero ahora amenazan las convulsiones, y su ética se hace pedazos. Sus pacientes se convierten en objeto de odio y fuente de desesperación; ya no los soporta. Trata de abandonar sus labores, pero una serie de hombres y mujeres desvalidos afectivamente, desatan sus histerias y neurosis para impedir que los deje; le suplican su presencia horaria, y ésto incomoda al Doctor; su familia- los restos del sismo- también le fastidia, su mundo se derrumba y él quiere huir, pero está atado a su vida de padre. Las culpas lo fulminan, se siente responsable de la muerte de su hijo, pero traslada la responsabilidad a uno de sus pacientes. Sucedió así: padre e hijo llevaban una relación loable, el padre se había comprometido a acompañar a su hijo en una jornada deportiva - juntos solían hacer deporte y así fortalecían su relación- ; el Doctor recibe una angustiosa llamada de uno de sus pacientes y frente al dilema, decide incumplir la cita al hijo e ir con el paciente. El paciente relata su drama mientras su hijo muere. ¿es responsable el paciente?, ¿su compromiso profesional ? ¿ su personalidad equilibrada? ¿ quién en suma dejó que su hijo amado falleciera? La muerte se alza victoriosa, y el Doctor quisiera asimilarla a guiso de cataclismo, aunque llegará aceptarla con la suavidad del thanatos. Una novia del hijo aparecerá para incrementar el caos y reparar el orden al final. El Duelo comienza a ceder...


Es una historia dolorosamente humana, un sitio común en la desventura, narrado con un extraño respeto hacia el dolor ajeno, hacia la fragilidad de los sentimientos. Somos vulnerables, a qué empeñarnos en ser indestructibles, en escapar al sufrimiento, en construir castillos de seguridad, de poder o de miedos, si la muerte es parte ineludible de nuestras vidas, si de todas maneras va a ocurrir.
Y los miedos y la seguridad nos son expendidos como parte de la cesta familiar; el miedo a morir, el miedo a vivir, el miedo a ser libre, la comodidad de ser esclavo. Una vida sin angustias, una vida regida por psiquiatras y fármacos...

Ficha Técnica:
Título original: La Stanza del Figlio
País. Italia
Año: 2001
Dirección : Nanni Moretti
Intérpretes:
Nanni Moretti
Laura Morante
Jasmine Trinca
Giuseppe Sanfelice
Sofia Vigliar
Renato Scarpa
Roberto Nobile
Paolo De Vita
Roberto de Francesco
Claudio Santamaría
Antonio Petrocelli

Escenas







domingo, 18 de enero de 2009

GALLEGO

Nostalgias de inmigrantes en Cuba

Manuel Ruiz es un joven Gallego cuyo único patrimonio está constituido por los sueños de dejar atrás la pobreza. Como muchos jóvenes y no tan jóvenes llega a la convicción que para logra su propósito también debe dejar atrás su tierra. Se embarca con un único seguro: la incertidumbre. Una carta de recomendación a un conocido residente en la Habana no logra encontrar a su destinatario al desembarcar; un compañero de viaje que se despide al encontrar a sus guías y un negro cargador de bultos con deseos de convertirse en campeón de boxeo serán su ligero aliento en esos días difíciles. Corren los años 20 , y Cuba vive un momento de esplendor comercial; un viejo Gallego le ofrecerá la primera oportunidad al emprendedor Manuel, quien sin embargo, trasteará múltiples desencantos y desamores de regreso a su entrañable Galicia. Pero el reencuentro lo dejará con un frío dentro de sí, que lo hará añorar sus años de primera juventud bajo el abrasador sol cubano. Soplan vientos de guerra, y el Gallego no podrá evitar tomar partido; y lo hace por la libertad y la igualdad, pese a que detesta la política. Pierde y el Caribe nuevamente le ofrece refugio, y esta vez jura triunfar. Al fin logra halla una mujer que no traiciona ni abandona, encuentra el abrazo de sus primeros amigos en la isla: el boxeador que ya ha sido campeón pero ha caído en desgracia, y su par polizón que ha logrado llevar una vida cómoda. Huyendo de la dictadura Franquista se encuentra con otro trago de fascismo; Batista ha dado golpe de Estado, y la cruel represión no se ha dejado esperar. Fiel a su postura de no participar en política, toma partido nuevamente por la libertad y la justicia y aprueba las actividades revolucionarias de su hija mayor , y ve desde su balcón con enorme regocijo el jolgorio juvenil que ha estallado en las calles por el triunfo de la Revolución Cubana. Asiste, honrado y satisfecho a la culminación de una lucha que libró por mantenerse digno en su realización personal. Su amigo boxeador fue asesinado y su amigo Gallego anuncia con un mar de nostalgia su regreso a España. Un pequeño cubano camina de la manos de Manuel por el Malecón de La Habana. Su nieto es la representación de que nada ha sido en vano; pero que a pesar de todo , la felicidad no es completa...atrás quedó su familia, su natal Galicia, su patria ensangrentada pues allí no hubo Revolución...

Una historia conmovedora pero muy similar a muchas sobre inmigrantes. Muy humana, eso sí; el mayor logro del filme no es precisamente recrear el guión cargado de acontecimientos históricos, sino hacer visible los paisajes del alma de un hombre que con suma honradez, gallardía, y entusiasmo por las causas nobles , no conquista el sueño de enriquecerse emigrando de su tierra natal, pero se topa con un tesoro más preciado aún: su serena libertad. Manuel sacudió las cadenas atávicas con su tradicional familia para ir en pos de su construcción como Hombre, como ser autónomo , como ser de entrega , humilde y a la vez fuerte y decidido. Se ocupó en varios oficios de " menor valía" : obrero, carpintero, ayudante en la línea de tranvías, hasta que decidió dar por terminada su cuota de sacrificio y recordó con la mirada retadora que él "no nació para ser criado".
La película no es tan linear e idealista como para dejarlo en actitud contemplativa frente al mar dándole gracias a la vida por respirar los aires salitrosos que remueven sus cabellos curtidos por el tiempo. El viejo Manuel obtiene más allá de su recompensa moral: un negocio propio, que le permite vivir con soltura, después de sortear múltiples inconvenientes económicos. Su amado calor isleño , nunca le permitió apartarse de los placeres amatorios, en cambio le propició la calidez suficiente para entregarse a los otros, a su familia caribeña , a sus amigos y a su Cuba del alma. Fue forastero en su tierra, cuando volvió se sintió lejano, ya Galicia no era " su lugar en el mundo" ( con el permiso de Aristarain), aunque siempre hizo mella en su interior.

Por lo demás, "Gallego" es un filme intimista , que muestra choques culturales y contradicciones de sentimientos a través del personaje principal sin llegar al dramatismo excesivo. Manuel Ruiz se empeña en controlar sus pasiones- arrogándose ciertas licencias- evitando con éxito que éstas se desborden. Con música de Pablo Milanés y de fondo de una escena la inolvidable "Vida" de Benny Moré, se puede sentir el sabor cubano, su iconografía, su sincretismo religioso y su multietnicidad. También se aprecia la riqueza cultural de Galicia, sus pequeñas aldeas, y el ruido de una España en guerra. Planos comunes, lugares comunes en una de tantas obras en las que el tiempo asume posición protagónica, pero que vale la pena ver, por la psicología de los extranjeros en países disímiles culturalmente y por entrever cómo se forja una personalidad - contra toda tesis genética o bioquímica-, influenciada por el medio ambiente, los cambios políticos y sociales, el marco familiar y la búsqueda de un sentido de vida que será hallado allende las fronteras.

El héroe de "Gallego", tan común y tan héroe como todos los que se aventuraron a probar fortuna por rutas desconocidas - y como los que se quedaron en su tradicional Galicia-, se enganchó a una necedad que afincaría el sentido de su existencia: no perjudicar a nadie para conseguir sus fines; el Gallego de la Habana, como en la canción de Rubén Blades, nunca hipotecó su alma, y se hizo ciudadano de dos continentes.

Buena fotografía, un ritmo sostenido - que no monótono- , impecables actuaciones, guión decoroso, son los elementos atractivos de esta buena película que propicia la reflexión serena sobre el hombre en el sigo XX... demasiado serena para muchos, sin dudad, pero hay que darle la oportunidad de ser vista: Gallego.

Ficha técnica:
País: Cuba- España
Año: 1988
Dirección: Manuel Octavio Gómez
Actuaciones:
Sancho Gracia
Jorge Sánz
Manuel Galiana
Linda Mirabal
Alberto Pedro
Leticia Herrera
Rosalía Dans
César Dieguez
Lorenzo Castillo
Cristina Juan
Hilda Oates

sábado, 17 de enero de 2009

KARAKTER

Después de una prolongada ausencia iniciamos este año con mucho "KARAKTER"; sin más disculpas , les deseo un feliz año 2009 , cargado de buen cine y prosperidad.
Ahí va el primer comentario del año:

KARAKTER

Contundente título para una película que consta de:

a) Estética: Se trata de un trabajo con un ritmo sostenido, con tintes melodramáticos y un aura de misterio innecesaria que adquiere ribetes de thriller psicológico. En ocasiones un marcado intimismo rodea la trama al tiempo que se proyecta una gris ciudad europea ( más que holandesa) en lo que podría asumirse como un reflejo realista de entre guerras, con uno que otro comunista unido por un suelto cordón narrativo que parecieran obrar como respuesta al estancamiento moral y económico en medio de una atmósfera angustiante. Lo íntimo, lo social y lo político-jurídico, se abigarran en torno a una explosión de luz y sombras, contrastada por la aparición de sutiles objetos que colorean las tonalidades oscuras de la cinta. No pude evitar fijar mi mirada en una escena de calle y congelar una imagen intrascendente en apariencia para intentar definir conceptualmente el trabajo de Van Diem. Y me dio por escribir una frase pretenciosa de esas que repugnan por su "karakter" ampuloso y porque en realidad no informa nada sobre la historia, ahí va: "la esperanzadora lechuga de un verde luminoso en contraste con las casas y las calles hechas de frío"... A ver si dan con la escena.

b) Personajes: Jacob, Dreverhagen y los demás; el hijo, el padre, la madre, el mentor, el amigo comunista y la chica bella e interesante, y una élite de funcionarios gozosos de no poder ayudar a quien solicita ayuda. Todo un cuadro Dostoievskano en los que la vileza del padre se hace sentir en los tormentos del hijo. Jacob busca forjarse un futuro victorioso pero también una personalidad a prueba de miedos, auxiliado por el desdén de una madre que por supuesto, lo ama, pero que mantiene un ánimo distante frente al inquieto muchacho. Se evidencia la ausencia física del padre en la educación de Jacob, tanto como su ineludible presencia simbólica; el padre -Dreverhaven- es en palabras del mismo Jacob un "agente judicial sin escrúpulos , el verdugo de los pobres", es un hombre vil y despiadado que encuentra hondas satisfacciones en oprimir a los desvalidos y en perseguir a su hijo ( con la exigua justificación de querer formar el carácter de Jacob) y que encuentra su escudo en la Ley , que no es otra cosa que un artilugio de su tiranía. Jacob, de a poco y con la ayuda de los sustitutos del padre ( sus libros, su mentor en la Oficina de abogados y el amigo comunista), ve sus sueños realizados contra todos los obstáculos dispuestos por su padre, logrando convertirse en un prestigioso abogado de una reluciente firma holandesa, sin que pueda llenar sus vacíos ni hacerse con la mujer que lo apasiona. Sólo la muerte del padre descifrará el "sentido" de su magra existencia; para el espectador empero, tal vez el "sentido" no se revele tan liberador...

c) Conclusión: Hermosa y absorbente película, con sórdidos lugares y personajes y discretas (aunque por momentos convulsas) escenas pletóricas de esperanza y ejemplos de superación personal, saturada empero, por situaciones y elementos sin mayor conexión con la línea argumental. Mejor dicho, Van Diem agregó tantos ingredientes a su sopa de lechuga, que al tomarla se perdió el sabor a lechuga. Pero humanamente se comprende, el director pretendió fundar la personalidad del protagonista en acontecimientos totales (sociales, familiares, económicos, políticos, culturales, jurídicos, históricos , etc) desde una clara visión psicoanalítica. Pero contrario a la unidad estructural, la narración fílmica resultó dispersa, tanto que para quien escribe, la crítica no pudo ser menos dispersa.

¿y el Karakter?, Ahí está el conflicto ético: ¿es válido dirigir toda la perversión, todo el sufrimiento, todo el desprecio y abandono hacia alguien para forjar su carácter? Yo digo que no, pero el Director pareciera decir "Si";digo pareciera porque no estoy seguro que lo dice,aunque a fin de cuentas el "karakter" en Jacob aparece como una impronta del sadismo paterno.
POST DATA NEGATIVO: Algunas escenas dejan entrever un aire gótico demasiado expresivo y música excesivamente dramática, tal como si Batman y Robin se aprestaran a irrumpir.
POST DATA POSITIVO: Una frase pronunciada por el abogado mentor de Jacob: "El hombre que no puede aceptar ayuda es un hombre que no tiene nada que ofrecer".

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